Mostrando entradas con la etiqueta Mons. Luis Sanchez Moreno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mons. Luis Sanchez Moreno. Mostrar todas las entradas

29 de septiembre de 2009

En Arequipa: Realizan Misa en Honor a Mons. Luis Sanchez-Moreno Lira



AREQUIPA 29-09-09 (Diario Correo - Enlace Nacional) - Una misa de Acción de Gracias presidida por el monseñor Javier Del Río Alva se realizó en la catedral de Arequipa, donde se reconoció la labor de Sánchez–Moreno Lira, el último arzobispo de la Ciudad Blanca y que falleció en Lima.

A la ceremonia religiosa asistieron las principales autoridades de Arequipa, como el presidente regional de Arequipa, Juan Manuel Guillén Benavides, el alcalde provincial, Simón Balbuena Marroquin, autoridades militares y civiles.

Durante la Homilía, el Arzobispo de Arequipa, Monseñor Javier del Río Alba destacó el cariño y estima muy especial que tenía el Monseñor por el pueblo de Arequipa, tal es así que su deseo era que una vez que se concluya el Santuario de Chapi, y sus restos se entierren allí.





Enlaces Realcionados
- Diario Correo

Monseñor Sánchez Moreno ya está con Dios y con la Virgen de Chapi

Mons. Luis Sanchez-Moreno


Arequipa
, 29-09-09 (Diarionoticias) Por Enrique Zavala

Obispo Emerito de Arequipa Fallecio ayer y Será enterrado en Cañete hasta que se termine el Santuario de Chapi, a donde su restos serán trasladados según su voluntad.

Mi celular sonó y contesté. Edwin Heredia, que había compartido muchos años con él, dijo: “Don Lucho ha muerto hace una hora”, no vi el reloj, pero debió ser cerca del mediodía. Se refería a monseñor Luis Sánchez Moreno Lira, el arzobispo que en 1996, sin que lo conociera y sin que mediara palabra entre nosotros, me había devuelto la fe.

En ese año, no recuerdo la fecha, me enviaron al aeropuerto Rodríguez Ballón para cubrir la llegada del nuevo Arzobispo de Arequipa, que reemplazaría al saliente Fernando Vargas. Llegó perfectamente vestido. Dio unas breves declaraciones que escuché, sin hacer ninguna pregunta. Luego, cuando declaraba a unos reporteros de televisión, dijo:
“Cómo puede explicarse con la razón que haya un Dios que ama a cada uno de nosotros con locura, que entregó su vida por cada uno de nosotros, eso no puede explicarse con la razón”. Esas eran mis dudas y en ese momento se despejaron. No le hablé sino hasta mucho tiempo después.


La mañana de ayer, fue su encuentro con Dios. Se venía preparando para ello, aunque amaba la vida, esa que estuvo a punto de perder de muy niño, cuando su padre, un muy reconocido médico de Arequipa, y su madre, lo llevaron a los pies de la Virgen de Chapi, para que lo curara. Así lo hizo.

En vida, había pedido que lo enterraran también cerca de la Virgen de Chapi, en su santuario. Su voluntad tendrá que esperar un poco, hasta que el nuevo santuario esté terminado. Hasta entonces, sus restos descansarán en el de Nuestra Señora Madre del Amor Hermoso de Cañete, donde será enterrado mañana.

Desde entonces, su vida fue iluminada por una fe mariana, que renovaba viniendo cada año al santuario. Los últimos, pidiéndole un poco más de vida.

No fue un cura cualquiera, bastaría con decir que fue el primer obispo del Opus Dei en el mundo, para remarcar su importancia, pero fue mucho más. Nunca pensó en ser un cura, su vida estaba marcada por vocación universitaria, había estudiado Derecho en San Agustín y partió a España para conseguir su doctorado.

En Argentina, embarcándose para partir a Europa, se cruzó con el arzobispo de Arequipa, monseñor Rodríguez Ballón, que regresaba del Viejo Continente. Él le dio una dirección que buscó y encontró. Era la casa del Opus Dei, donde conocería al mismo San Josemaría Escrivá de Balaguer.

“No quería ser sacerdote, pero al terminar la formación preguntábamos si requerían que nos ordenáramos. Me dijeron que no, pero días después, me dijeron que sí”, me contó en una conversación que tuvimos varios años después de su llegada a Arequipa como Arzobispo. En el Opus Dei, son laicos, sólo un pequeñísimo porcentaje es sacerdote.


Su verdadera vocación era la académica, ya había sido profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú en Derecho Civil y Canónico, cuyos doctorados cursó en España.

Tenía una amistad entrañable con monseñor Mario Busquets Jordá, quien lo había acompañado durante buena parte de su gobierno pastoral en Arequipa, hasta que fue nombrado obispo prelado de Chuquibamba.

Me gustaba mucho el jugo de manzana que invitaba a sus visitas tanto como su seriedad para el trabajo. Preparaba con escrupulosidad sus homilías, que siempre llevaba en blanco y negro, y con cierto aire a los escritos de San Josemaría.

Fueron muchas las memorables que recopiló la Universidad de San Agustín en un libro, pero especial significación tuvo la que dio en la ceremonia del 7 de junio, en la Plaza Bolognesi, ante todas las autoridades fujimoristas, donde con elegancia y sobriedad hizo apología a la democracia y al estado de derecho.

La última vez que lo vi fue hace un par de años en Andagua, que es el nombre que tiene la casa del Opus Dei en Selva Alegre. Me preguntó cómo estaba y le conté muchas cosas, creo que en sentido quejumbroso, tal vez debí aprovechar ese momento para escucharlo más y hablar menos. Pero él me escuchó a mí con extremada paciencia y cariño.

El presidente regional, Juan Manuel Guillén, me dijo que habló con él en las cercanías del 15 de agosto. “Estaba muy consciente de su situación” y le dijo que

no podía venir a Arequipa no por que no quisiera, sino porque Dios y la Virgen lo querían así. “Me dijo que se estaba preparando para encontrarse con ellos”, me contó Guillén.


El cáncer le estaba ganando la batalla de la vida, pero nunca le ganó la de la juventud. Siempre se sintió joven. La semana pasada, hizo su última travesura. Contra la prescripción médica, se levantó de la cama ayudado por un bastón y bajó las escaleras. Quería dar un paseo por la casa, en Lima, donde vivía.

Luis Sardón Cánepa, uno de sus amigos de infancia, me llamó ayer para informarme y me dijo que no sentía pena, era lógico:

cómo sentir pena por un hombre
que nos decía que después de la muerte
estaba la vida eterna al lado del Señor.


Noticias Relacionadas
- Cuando un amigo se va

28 de septiembre de 2009

Falleció Mons. Luis Sánchez Moreno Lira, Arzobispo Emérito de Arequipa


Hoy, 28 de setiembre de 2009, falleció en Lima, luego de una larga enfermedad, Mons. Luis Sánchez Moreno Lira, Arzobispo Emérito de Arequipa, a los 83 años de edad.

Sus restos se velan en Nicolás de Rivera 125, San Isidro, Lima. Desde allí el cortejo fúnebre partirá mañana martes 29 a las 10:30 a.m. hasta Cañete, donde se celebrará el Funeral el miércoles 30 de setiembre a las 11 a.m. en el Santuario de Nuestra Señora Madre del Amor Hermoso de Cañete. El entierro será en la Cripta de dicho Santuario, a la espera de ser finalmente llevado a la nueva sede del Santuario de Chapi en Arequipa.

El 25 de junio de 2009, recibió la Medalla de Honor del Congreso de la República, en el grado de Comendador, por su fecunda labor pastoral en Chiclayo, Cañete y Arequipa. Anteriormente, fue declarado Hijo Predilecto por el Concejo Provincial de Arequipa; y recibió el Doctorado Honoris Causa de las Universidades de San Agustín y Santa María de Arequipa.

Mons. Sánchez Moreno nació en Arequipa el 12 de noviembre de 1925. Cursó estudios en los colegios La Salle de Arequipa y Lima, estudió Letras y Derecho en la Universidad San Agustín de Arequipa, graduándose de abogado. En Barcelona y Madrid cursó estudios de Doctorado en Jurisprudencia, obteniendo el grado de Doctor en Derecho Civil en la Universidad Central de Madrid. Así mismo se graduó de Periodista en Madrid.

Ingresó al Opus Dei en España el 8 de diciembre de 1950. De regreso al país, dictó clases en las cátedras de Derecho Civil y Derecho Canónico, en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Volvió a Roma, donde obtuvo el título de Doctor en Derecho en la Universidad de Santo Tomás (Angelicum).

En el año 1957 se ordena Sacerdote en Madrid. Al retornar a Lima, se dedicó plenamente a la labor sacerdotal, en una tarea básica de predicación y dirección espiritual. Designado por la Santa Sede como Obispo Auxiliar de Chiclayo, el 30 de abril de 1961 fue consagrado Obispo en la Catedral de Arequipa. Posteriormente, por la muerte del Obispo de Chiclayo, Monseñor Daniel Figueroa Villón, fue elegido Vicario Capitular, y poco después, la Santa Sede lo designa Administrador Apostólico de Chiclayo. Impulsó el Seminario y recorrió ciudades y pueblos de toda la diócesis, en una larga y fecunda visita pastoral.

Asistió en Roma a las cuatro sesiones del Concilio Vaticano II, en el que presentó diversas ponencias sobre la formación de sacerdotes y el papel de los seglares en la Iglesia, iniciativas que tuvieron influencia en el mundo católico.

El 26 de abril de 1968 fue nombrado Obispo de la Prelatura de Yauyos, tomando posesión de su nuevo cargo el 26 de mayo del mismo año. Con la finalidad de promover las vocaciones sacerdotales, estableció el Seminario Mayor San José en el año 1971, en donde fue profesor de Historia de la Iglesia. El 31 de mayo de 1991, tuvo la alegría de inaugurar la impresionante y atractiva arquitectura del Santuario a la Virgen María, Madre del Amor Hermoso, con una hermosa imagen obsequiada en 1964 por San Josemaría Escrivá de Balaguer.

Durante la época de su Obispado, la asistencia de Cáritas se profundizó promoviendo numerosas obras en beneficio de la gente más necesitada: Comedores Populares, Centros de Atención Médica, apoyo a la construcción de carreteras, instalaciones de agua y desagüe, etc. Durante sus años en la Prelatura, se ha realizado el concurso prelaticio de Religión, evento anual con la participación de los alumnos de los Centros Educativos de Primaria y Secundaria, otorgándoles a los campeones, meritorios estímulos. También para la formación de una nueva generación de docentes, inauguró en 1982 el Instituto Superior Pedagógico de Cañete, y posteriormente otro similar en la ciudad de Yauyos y el distrito de Catahuasi, de los que han egresado numerosos maestros con alta capacitación y formación pedagógica que imparten eficientemente la educación en las aulas primarias y secundarias.

Después de 28 años de activa labor pastoral desplegada por Mons. Luis Sánchez-Moreno Lira, fue designado por el Papa Juan Pablo II como Arzobispo de Arequipa, por sus méritos, virtudes y cualidades. Tomó posesión de ese cargo el 27 de abril de 1996. Acogido por los fieles arequipeños, tuvo mucha cercanía con el pueblo de su Arquidiócesis, visitando las distintas iglesias de las ciudades de esa zona, promoviendo particularmente las devociones marianas, y acudiendo frecuentemente al Santuario de Nuestra Señora de Chapi. Renunció a su cargo al cumplir los 75 años, conforme a las normas del derecho canónico, la misma que fue aceptada varios años más tarde. Dejó el cargo en enero de 2004, después de ser despedido por el clero arquidiocesano, autoridades, instituciones civiles, comunidades religiosas, movimientos laicales y fieles en general, con una Misa de Acción de Gracias en la Basílica Catedral de la Ciudad Blanca.

Mons. Sánchez-Moreno es reconocido por la entrega a su servicio pastoral, en la que destacan obras como la reestructuración de Cáritas Diocesana, la implementación de formación permanente a los sacerdotes diocesanos, el servicio de asistencia a los sacerdotes enfermos a través del impulso del Instituto Arquidiócesano de Sostenimiento del Clero (IASCA), y la celebración del Jubileo del año 2000. Asimismo, Mons. Sánchez-Moreno propició la remodelación integral del Seminario San Jerónimo, construcción de oratorios, y la reconstrucción de la Catedral arequipeña, templos y capillas que sufrieron daños a consecuencia del terremoto de junio de 2001, entre otras iniciativas pastorales.

Mons. Luis Sánchez Moreno Lira perteneció a la notable generación arequipeña que impulsó en el Perú el pensamiento social cristiano, y que integraron ilustres intelectuales, políticos, catedráticos y otras personalidades.

Noticias Relacionadas
- Jose Antonio Benito: Macanudo
- Congreso Otorga Medalla a MLSML

En Camana: Realizan Misa Solemne en honor a Mons. Luis Sanchez Moreno Lira

Camana, 28-09-09: 20.30 (ONSUR - Noticias) - Hoy a las 7.00 de la noche se llevo a cabo la Misa solemne en honor a Mons. Luis Sanchez Moreno Lira, quien fuera Arzobispo de Arequipa y Administrador Apostólico de la Prelatura de Chuquibamba con sede en Camana.

La Santa Misa se realizó en la Iglesia Catedral de Camaná y fue celebrada por el Pbro. Felix Falcon Guzman, Vicario Episcopal de la Prelatura y concelebrada por los Padres Aurelio Quillama Rojas, Felipe Gamero, Jose Garvan, Jose Luis Perez y Edgard Marquez, quienes fueron a sus ves asistidos por los Diaconos Roque Cornejo, Jertzy Riofrio y Tito Poemape y los seminaristas del Seminario "Nuestra Señora de Quilca".

La Homilia fue predicada por el Pbro. Aurelio Quillama Rojas, Rector del Seminario "Nuestra Señora de Quilca".

Asistieron a la Misa representantes de diversos grupos parroquiales, comunidades religiosas, amigos y fieles que se dieron cita para honrar y pedir por el descanso eterno de Mons. Luis.

La Santa Misa fue trasnmitida en vivo por Radio ONSUR.

Escuchemos a continuacion la Homilia predicada por el Pbro. Aurelio Quillama Rojas:

27 de julio de 2009

Congreso impone medalla de honor a Arzbobispo emérito de Arequipa


mlsml

(RPP) Monseñor Luis Sánchez-Moreno Lira, quien también fue obispo de la Prelatura de Yauyos, fue reconocido por su labor pastoral a favor de los más pobres del país.

En una ceremonia bastante emotiva, la vicepresidenta del Congreso, Fabiola Morales Castillo impuso la Medalla de Honor del Congreso de la República en el grado de Comendador, a Monseñor Luis Sánchez-Moreno Lira, Arzobispo Emérito de Arequipa, en reconocimiento a sus labores apostólicas, educativas y asistenciales a favor de los más pobres del Perú.

“Es toda una vida dedicada a favor de los más pobres en ciudades como Chiclayo, San Vicente de Cañete y Arequipa. En ellas, Monseñor ha promovido comedores populares, asilos de ancianos y cunas infantiles destinadas a mejorar la calidad de vida de miles de peruanos. Sin duda se trata de un gran ejemplo de solidaridad para con los más necesitados”, indicó la legisladora antes de imponerle la distinción oficial.

Además de Morales, la ceremonia estuvo presidida por el Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima, y Víctor Andrés García Belaunde, Congresista proponente del otorgamiento de la Medalla de Honor, quien dio testimonio del servicio a la comunidad que Monseñor Sánchez-Moreno ha realizado, especialmente durante los 28 años que fue Obispo Prelado de Cañete, donde impulsó el Instituto Pedagógico de esa ciudad, el Santuario de Nuestra Señora Madre del Amor Hermoso.

Cómo muy pocos prelados, el Arzobispo Emérito de Arequipa tuvo la oportunidad de asistir a las cuatro sesiones del Concilio Vaticano II (1962-1965), en el que presentó diversas ponencias, sobre todo referentes a los temas vinculados en la formación de sacerdotes y el papel de los seglares en la Iglesia.

Posteriormente fue elegido Vicario Capitular, y poco después, la Santa Sede lo designó Administrador Apostólico de Chiclayo. En 1968 fue nombrado Obispo de la Prelatura Yauyos, en donde, con la asistencia de Cáritas, promovió numerosas obras sociales en beneficio de la gente más necesitada.

Tras 28 años de activa labor pastoral desplegada, fue designado por el Papa Juan Pablo II como nuevo Arzobispo de Arequipa, por sus méritos, virtudes y cualidades. Se quedó en la Prelatura de Yauyos hasta fines de abril del año 1996.